martes, 9 de enero de 2007

Japón es una isla que está en el mar del Japón

Vaaaaaale, no es un comienzo muy brillante que se diga. Pero si te vas a la otra punta del mundo necesitas empezar poniendo alguna referencia. China, Corea,... y enfrente Japón. O Cipango, que así nombró a esta isla Marco Polo vete tú a saber por qué.

He llegado a Tokyo hace unas horas. Aquí viven 22 millones de personas pero que se las apañan entre ellos para todo funcione como si fuera una ciudad de provincias. Como la seda. Seda de Cipango. Esto sólo es posible porque la mayoría de estos 22 millones de personas resultan ser japoneses. Segunda perogrullada pero es que, ¡cómo son!

Sólo un detalle. He querido coger un taxi. Me he acercado una hilera llena de ellos que ocupaba todo el lateral de una calle. El conductor al que me he dirigido me ha hecho ver que tenía que cogerlo al principio de la fila. Vale pues echo a andar. ¡La hilera era de un kilómetro!. Todos los taxistas esperando. Nadie hace trampa. Y después de caminar 15 minutos hasta la parada puedes coger tu taxi. ¿Alguien se imagina algo así en Madrid?. Pues eso que metemos 22 millones de lo que sea (Madrileños, Romanos, Burgaleses, Egabrenses o Fenicios...) en este monstruo urbano y en dos días lo dejamos como si hubiera pasado el mismísimo Godzilla.

En otro orden de cosas me preocupa la afición que le estoy cogiendo a los chorritos con los que está equipada la taza del váter. Dichos chorritos le llevan a uno a hacerse un par de preguntas.

No hay comentarios.: