Esta gente es tan amable que se bloquea.
Me he despertado a las 6 am, que para este cuerpecito mío machacaíto de jetlag eran las 10 de la noche. La hora de levantarse de la siesta, vaya. La noche anterior había dejado por fuera de la habitación el cartelito de "No molestar", que en japones se dice casita-barco-palito-azadón-casita rara. También había pedido en la recepción que me despertaran a las 8:00 así que me quedaba un tiempo para gastar. Después de dar unas vueltas en la cama y esforzándome por no abusar del chorrito del vater decido ir a correr a la calle. Con un par. Eran las 7:30 o así.
Algunos de estos datos son importantes para lo que voy a contar. Otros son totalmente superfluos e ininteresantes. Pero oye, para eso hace uno su blog, para soltar ladrillos a los colegas.
Sobre las 8:10 llego de mi carrera a la puerta de mi habitación. Me encuentro al de la recepción caminando pasillo arriba, pasillo abajo en torno a mi habitación sin dejar de mirar a la puerta con aire alarmado.
Después de un diálogo un poco absurdo lleno de arigatos y gozaimas me entero de lo que pasa. El de la recepción se encuentra con esta contradicción: Tengo que despertar al de la 959, el de la 959 no contesta, el de la 959 no quiere que le casita-barco-palito-azadón-casita rara. El pobre japonés, queriendo cumplir con todas las instrucciones a la vez, entra en bucle infinito. Como el güindous, pasillo arriba, pasillo abajo hasta que llego yo para hacerle reset.
Ya sé que suena paleto esto de las comparaciones, pero en mi país estas cosas no pasan. En mi país si pones al de la recepción instrucciones contradictorias no se bloquea ni de coña. Somos como el Linux: desagradables y a prueba de bloqueos.
miércoles, 10 de enero de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
3 comentarios:
¡jajajajjajjaa!
Como Hal 9000 en 2001
Qué bueno!
どのように面白いです
Publicar un comentario